16 abr 2024

Avanzan las iniciativas para incluir advertencias sobre los riesgos del consumo de alcohol

A partir de 2026, una ley exigirá que los envases de cerveza, vino y licor que se vendan en Irlanda tengan una etiqueta con dos advertencias en letras mayúsculas rojas: “HAY UN VÍNCULO DIRECTO ENTRE EL ALCOHOL Y LOS TIPOS MORTALES DE CÁNCER” y “EL CONSUMO DE ALCOHOL PROVOCA ENFERMEDADES HEPÁTICAS”. Este requerimiento, que se convirtió en ley el año pasado, está respaldado por investigaciones científicas de varias décadas y va mucho más allá de lo que cualquier otro país haya emitido hasta ahora sobre los riesgos para la salud derivados del consumo de alcohol. 

Las pruebas que vinculan el consumo de alcohol con el cáncer están bien fundadas. En 1988, el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC, por su sigla en inglés), de la Organización Mundial de la Salud, concluyó que el alcohol es un cancerígeno para los seres humanos. Las investigaciones en las décadas que siguieron no han hecho más que apuntalar esa conclusión, por ejemplo, en relación con el cáncer hepático, de mama, colorrectal y de esófago. En el mes de noviembre, la OMS y el IARC declararon en un comunicado conjunto: “No se puede determinar ninguna cantidad segura de alcohol para no desarrollar cáncer”.

El requisito ha desatado una fuerte oposición por parte de todas las empresas de bebidas alcohólicas en el mundo. A fines de 2022, un grupo de destacados países europeos exportadores de bebidas alcohólicas presentaron objeciones formales a la Comisión Europea, la rama ejecutiva de la Unión Europea, en las que alegaban que las etiquetas de Irlanda entorpecían el libre comercio y no eran ni adecuadas ni proporcionadas para disminuir el daño provocado por el alcohol.

En las reuniones de comités de la Organización Mundial del Comercio (OMC), en los meses de junio y noviembre, las agrupaciones comerciales y once países exportadores de bebidas alcohólicas, entre ellos Estados Unidos, manifestaron sus inquietudes, cuestionaron la validez científica de la advertencia de desarrollo de cáncer y alegaron que las etiquetas de Irlanda atentarían contra el libre comercio.

En comentarios presentados a la OMC, el Consejo de Licores Destilados de Estados Unidos tildó las etiquetas de “imprecisas” y “engañosas”. Este grupo también insinuó que “este importante objetivo de salud pública se gestionaría mejor” si fuera parte de una labor paralela para atender el cáncer en la Unión Europea, una zona donde se ha demostrado que la industria de las bebidas alcohólicas tiene una mayor influencia.

Pero al margen, la iniciativa de Irlanda está haciendo que algunos otros países presionen para tomar medidas parecidas. Por ejemplo en Tailandia el gobierno está en las etapas finales de redactar una normativa que requiere que los productos que contienen alcohol lleven imágenes gráficas acompañadas de advertencias con textos como “las bebidas alcohólicas pueden ser causa de cáncer”. En Canadá, el Parlamento presentó un proyecto de ley que exigiría que las etiquetas de todas las bebidas alcohólicas hablen de un “vínculo causal directo entre el consumo de alcohol y el desarrollo de tipos de cáncer mortales”. En Alaska también se avanza en un proyecto similar.

Resta mucho por hacer. Sólo una cuarta parte de los países exige algún tipo de advertencia sanitaria relacionada con el alcohol, y el lenguaje que debe usarse es impreciso. 

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2 abr 2024

Marcha atrás con la despenalización de la tenencia de drogas en Oregón

La gobernadora de Oregón, Tina Kotek, firmó un paquete de proyectos de ley que vuelve a convertir en delito la posesión menor de drogas e invierte millones en programas de salud conductual, lo que marca oficialmente el fin de la corta (y políticamente conflicitiva) experiencia del estado con la despenalización de las drogas. La nueva ley voltea un punto central de la Medida 110, enfoque aprobado en 2020, que convertía la posesión menor de drogas ilícitas como fentanilo, metanfetamina y heroína en una infracción no penal equivalente a una multa de tráfico.

El cambio entrará en vigor el 1° de septiembre de este año, convierte la posesión de pequeñas cantidades de drogas duras en un delito menor nuevament,e y crea una nueva clase de infracción que conlleva el potencial de hasta 180 días de cárcel. Durante los debates, los legisladores enfatizaron que las personas encontradas consumiendo drogas ilícitas deberían tener múltiples oportunidades para recibir tratamiento antes de ser enviadas a la cárcel. 

Kotek expresó que espera que el Departamento Correccional “agote las oportunidades no relacionadas con la cárcel para imponer sanciones por delitos menores” y garantice un “enfoque consistente de supervisión cuando un individuo es liberado” de la custodia para ingresar a tratamiento. Agregó que los programas previos al arresto ayudarán a “reducir las consecuencias colaterales de la participación del sistema de justicia y puede ayudar a mitigar las disparidades raciales y étnicas que se prevé que creará esta legislación”.

Además, otro proyecto paralelo firmado por la gobernadora, reserva 211 millones de dólares para programas y proyectos destinados a ampliar el acceso al tratamiento por abuso de sustancias, incluso en las cárceles, y a los servicios de salud mental en todo Oregón. También incluye financiación para la educación sobre la prevención del abuso de sustancias. Parte de los fondos seguirían proviniendo de los impuestos sobre el cannabis legal.

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8 mar 2024

Algunas consideraciones sobre la legalización de la marihuana en Alemania

Después de dos años de debates en el parlamento, en los que muchos expertos advirtieron sobre las implicaciones negativas de la legalización para la protección de niños y jóvenes y el aumento de los riesgos para la salud relacionados con consumo de cannabis, la coalición de gobierno en Alemania votó, no obstante, a favor del plan propuesto, que tenía una gran motivación política.  La votación plantea muchas preguntas, incluidos los detalles de la ley y su impacto para Alemania y los países de la Unión Europea.

El 23 de febrero de 2024, el Bundestag alemán aprobó la semilegalización del cannabis a partir del 1 de abril de 2024. El plan fue presentado y adoptado por la Coalición Ampel (que incluye al SPD (socialdemócratas), die Grünen (los Verdes) y El FDP (liberales), la CDU/CSU (demócrata-cristianos) y la AFD (derecha) votaron en contra del plan.

Originalmente, la Coalición Ampel planeaba liberalizar completamente el cannabis (uso, cultivo y comercio) en Alemania a más tardar en 2023. Debido a la oposición dentro de Alemania y a los planes contrarios a la normativa europea, los planes de legalización se han modificado y su votación se ha pospuesto varias veces. Los planes recientemente adoptados están orquestados como un modelo de dos pilares. El primer pilar permitirá el cultivo privado para consumo personal (1 de abril de 2024) y el cultivo no comercial de cannabis en clubes de cannabis regulados (julio de 2024). El segundo pilar se centrará en pilotos en los que se pondrá a prueba la cadena de suministro comercial. Estos planes se prepararán durante la implementación del pilar uno y se llevarán a cabo conversaciones con la UE.

¿Qué implica el plan adoptado? A partir del 1 de abril:

  • El cannabis ya no se considera una sustancia ilegal en Alemania y puede consumirse legalmente.
  • Los adultos (mayores de 18 años) que hayan residido oficialmente en Alemania durante al menos 6 meses pueden cultivar hasta 3 plantas por adulto en su hogar para uso personal (un hogar con varios adultos solo puede plantar hasta tres plantas juntas).
  • Se debe proteger a los niños y jóvenes de las plantas cultivadas en casa.
  • Los adultos (mayores de 18 años) pueden poseer hasta 50 gramos de cannabis seco para uso personal en el hogar (ámbito privado).
  • Los adultos (mayores de 18 años) pueden poseer hasta 25 gramos de cannabis para uso personal en un entorno público.
  • Se permite el consumo de cannabis más allá de los 100 metros de colegios, instalaciones infantiles y juveniles e instalaciones deportivas públicas.
  • No se permite el consumo en las zonas peatonales entre las 7 y las 20 horas.

A partir del 1 de julio (aproximadamente):

  • Se permite el establecimiento y apertura de clubes de cannabis en los que se permite el cultivo sin fines comerciales a sus miembros.
  • Los clubes de cannabis no pueden superar los 500 miembros, que deben ser alemanes o residentes habituales y se debe verificar su edad.
  • Los clubes de cannabis pueden donar hasta 25 gramos al día a sus socios o 50 gramos al mes.
  • Para aquellos entre 18 y 21 años, se permiten 30 gramos por mes con una cantidad restringida de THC del 10%.
  • Los gobiernos estatales pueden limitar el número de asociaciones de cultivo a una por cada 6.000 habitantes por distrito o ciudad independiente.
  • Los clubes de cannabis pueden proporcionar 7 semillas de cannabis o 5 esquejes por mes a no socios (adultos) para su cultivo privado para consumo propio.
  • En los clubes se puede proporcionar información y asesoramiento.
  • El cannabis estará disponible para la venta en tiendas autorizadas, como farmacias. Sin embargo, al principio solo se ofrecerá en tiendas autorizadas en regiones piloto mientras la posesión y el uso de cannabis serán legales a partir del 1 de abril.
  • Con carácter general, se prohibirá la publicidad y el patrocinio de asociaciones de consumidores y cultivadores de cannabis. Además, el gobierno planea fortalecer la prevención a través de una campaña de concientización sobre los efectos y riesgos del cannabis. Se reevaluarán los casos legales relacionados con el cannabis que se están tramitando actualmente.
  • La legalización actual del cannabis medicinal sigue siendo la misma y se requerirá receta médica para el cannabis.

Transcurridos los primeros 18 meses, se realizará una evaluación de los impactos en la protección de la infancia y la juventud y en el comportamiento de consumo de niños y jóvenes. Después de los dos primeros años, se publicará un informe provisional sobre los efectos de la ley, incluidos los efectos sobre el crimen organizado relacionado con el cannabis, incorporando la experiencia de la Oficina Federal de Policía Criminal. Finalmente, se presentará una evaluación integral y final cuatro años después de la fecha de implementación.

El plan de semilegalización es muy preocupante y presentará muchos desafíos dentro y fuera de Alemania. Casi todos los puntos del plan son cuestionables y se espera que conduzcan a un mayor riesgo de exposición y consumo de cannabis entre los jóvenes en lugar de una reducción, como fue uno de los principales argumentos de la coalición de gobierno.

Si bien el plan incluye una iniciativa de campaña de sensibilización para prevenir el consumo de drogas entre los niños, el presupuesto general para prevención ha sufrido un recorte inmenso y muy probablemente afectaría la capacidad de desarrollar e implementar la campaña. Además, una campaña de sensibilización no es suficiente para evitar la exposición al cannabis entre niños y jóvenes. Las investigaciones muestran que la prevención requiere inversiones sistemáticas a largo plazo en actividades e intervención de prevención temprana, centrándose en programas universales y selectivos que incluyan la prevención basada en la familia, la escuela, los medios de comunicación y la comunidad, la prevención ambiental y la prevención apropiada para la edad y el género. 

La legalización del cannabis alimenta la tendencia actual de normalizar la droga, que ya ha provocado a nivel mundial un aumento del consumo entre los jóvenes y seguirá haciéndolo. Desde que esté legalizado, la percepción de riesgo por su uso disminuirá. Además de esto, como ocurre con el alcohol, suele ser fácil para los jóvenes acceder a una sustancia siendo menores de edad a través de amigos o por falta de control cuando está legalizada.

Además, la posibilidad de consumir cannabis en casa y plantar 3 plantas por hogar aumenta drásticamente los riesgos de exposición del niño al cannabis. Si bien el plan incluye la necesidad de proteger al niño del cannabis y sus derivados, será imposible regularlo, como afirmó la policía.

Otras normas sobre las que la policía ha compartido sus críticas y que consideran una carga para su trabajo será la necesidad de regular el consumo de cannabis en un radio de 100 metros de escuelas, instalaciones infantiles y juveniles e instalaciones deportivas públicas, aumentando el riesgo de exposición al cannabis. entre los niños, así como la conducción bajo los efectos del alcohol, aumentando los riesgos de accidentes de tráfico.

Además, la reducción prevista del crimen organizado mediante la legalización del cannabis no se produciría pronto. Los planes incluyen la creación de clubes de cannabis a partir del 1 de julio, que permitirían a los residentes alemanes convertirse en miembros y comprar cannabis legal para no tener que depender más del mercado negro y recibir productos modificados. Sin embargo, el consumo de cannabis será legal a partir del 1 de abril. Incluso si se permitiera que los clubres cannábicos comenzaran a funcionar a partir del 1 de julio (ya que se esperan retrasos en el plan), para entonces no estaría listo ningún cannabis legal. Esto crea un intervalo desde el 1 de abril hasta la apertura de los clubes de cannabis, lo que incita al público a comprar cannabis en el mercado negro. Además, aquellos que no puedan ser miembros de los Cannabis Clubs o quieran comprar productos más baratos seguirán recurriendo al mercado negro.

Además, el público podrá portar 25 gramos de cannabis en público y conservar 50 gramos en el ámbito privado. Estas cifras son elevadas y sería difícil para la policía determinar si la persona lleva cannabis para uso personal o para la venta (como referencia, la cantidad de cannabis permitida en los Países Bajos es de 5 gramos por persona).

En general, la aprobación de los planes de semilegalización en Alemania probablemente provocará una ola en Europa. Su aprobación y la respuesta inadecuada o ignorancia de la Unión Europea muestran la capacidad de otros países para seguir el ejemplo de Alemania. Países como la República Checa ya han compartido su interés en iniciar conversaciones sobre la legalización basándose en los resultados en Alemania. Esta tendencia es preocupante y los datos de varios países y estados en los que el cannabis ha estado legalizado durante varios años han demostrado que el consumo de cannabis ha aumentado en lugar de reducirse.

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26 feb 2024

¿El prohibicionisno funciona? El caso de los cigarrillos mentolados


Según una investigación publicada en la revista Nicotine & Tobacco Research, el "prohibicionismo" sería una herramienta sanitaria y social efectiva para desalentar el consumo de cigarrillos mentolados o saborizados. El informe analizó estudios que examinaron los efectos de las prohibiciones en más de 170 localidades de Estados Unidos, dos Estados y varios países de la Unión Europea.

Los resultados combinados muestran que aproximadamente una cuarta parte de los fumadores mentolados dejaron de fumar en uno o dos años, cuando se prohibió la sustancia en los cigarrillos. Asimismo, de los fumadores mentolados que no dejaron de fumar después de que se implementaron las prohibiciones, aproximadamente la mitad cambió a cigarrillos no mentolados, el 12 por ciento cambió a otros productos de tabaco saborizados y otra cuarta parte encontró una manera de seguir fumando mentolados.

Los estudios reflejaron que las regulaciones nacionales resultarían más efectivas. Las tasas de tabaquismo de cigarrillos mentolados fueron más bajas en entornos con prohibiciones nacionales, y más altas cuando sólo existían prohibiciones locales o estatales. La industria tabacalera había argumentado de que una prohibición nacional sería sumamente peligrosa, porque las personas irían al mercado negro y buscarían sustancias ilícitas, lo cual derivaría en un incremenrto en la violencia. Nada de esto sucedió.

Las restricción integrales resultarían de gran ayuda también para abordar el problema en poblaciones vulnerables, apuntadas desde los avisos publicitarios desde décadas. Un estudio del 2020 mostró que un 43 por ciento de todos los adultos fumadores usaban cigarrillos metolados, mientras que esa relación trepaba a más del 83 por ciento de la población negra. Del mismo modo, mientras que el 29 por ciento de los heterosexuales fumaba mentolados, el 36 por ciento de las personas LGBT lo hacían. Con respecto a los niños, más de la mitad de los que fumab eligieron estos cigarrillos, un factor de riesgo para convertirse en usuarios regulares. 

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26 ene 2024

Conducción bajo los efectos de la marihuana, preocupante tendencia en los Estados Unidos


Un estudio reciente realizado por la Drug Free America Foundation, Inc. ha descubierto resultados alarmantes sobre los peligros de conducir bajo los efectos de sustancias psicoactivas, particularmente bajo la influencia de la marihuana con alto contenido de THC. Este estudio ha arrojado luz sobre los mayores riesgos asociados con el consumo de marihuana en aquellos Estados que han adoptado políticas más permisivas sobre esta droga. Los hallazgos sirven como un llamado a tomar medidas urgentes para abordar esta creciente preocupación por la seguridad pública.

El estudio revela una tendencia preocupante: en los Estados donde la marihuana con alto contenido de THC está legalizada, ya sea con fines médicos o recreativos, la frecuencia de conducción bajo los efectos de esta sustancia es un 32 por ciento más alta que en los Estados con regulaciones más estrictas. Las consecuencias de las políticas más flexibles sobre la marihuana en los 18 Estados menos restrictivos han resultado en un millón más de casos de conducción bajo los efectos de la marihuana, lo que representa una amenaza significativa para la seguridad del tráfico.

El estudio clasifica los 50 estados en dos grupos según sus políticas sobre la marihuana. El primer grupo comprende estados menos permisivos que han despenalizado el consumo de marihuana o implementado programas medicinales bajos en THC. El segundo grupo incluye estados más permisivos con programas medicinales con alto contenido de THC y programas completos de marihuana recreativa. En particular, el número de estados con programas recreativos completos ha aumentado a lo largo de los años, lo que indica un cambio en las políticas sobre la marihuana.

Uno de los hallazgos más alarmantes del estudio es el dramático aumento de las muertes atribuidas a la conducción bajo los efectos de la marihuana. Entre 2000 y 2018, las muertes en los EE. UU. por incidentes de este tipo aumentaron del 9 por ciento de todos los accidentes fatales a un alarmante 21,5 por ciento. Este aumento de muertes se correlaciona con la relajación de las restricciones a la marihuana, lo que genera preocupación sobre los riesgos potenciales asociados con este cambio cultural.

El estudio enfatiza la introducción de una cultura más permisiva debido a la flexibilización de las restricciones a la marihuana en los estados legalizados. El estudio señala además que se han hecho pocos esfuerzos para abordar los riesgos potenciales de conducir bajo los efectos de la marihuana. La respuesta a la promulgación de políticas de legalización de la marihuana es evidente: el consumo de marihuana autoinformado en el último año se disparó del 10,4 por ciento en 2002 al 19,3 por ciento en 2021.

Al mismo tiempo, la potencia de la marihuana ha experimentado un aumento exponencial. De los modestos niveles de THC de la "Woodstock Weed" del 1 al 3 por ciento, la marihuana comercial moderna promedia niveles de THC entre el 19,2 y el 21,5 por ciento. El estudio también señala la falta de esfuerzos para reforzar los riesgos potenciales que la conducción bajo los efectos de la marihuana representa para la seguridad del tráfico en medio de estos importantes cambios culturales.

Todo esto se ve agravado por el hecho de que abordar los desafíos que se enfrentan al detectar y hacer cumplir las leyes de conducción bajo los efectos de la marihuana, utilizando los métodos actuales, es una ciencia imperfecta. Las pruebas tradicionales de alcohol en sangre o de sobriedad, efectivas para casos relacionados con el alcohol, son ineficaces e inadmisibles en los tribunales por casos de marihuana. Esto presenta un obstáculo importante para garantizar el cumplimiento de las leyes relacionadas con la conducción bajo los efectos de sustancias.

El estudio subraya la necesidad crítica de que estos resultados influyan en futuros debates políticos. Los datos de aplicación de la ley revelan que entre el 11 y el 23 por ciento de la marihuana recreativa vendida termina en manos de menores, lo que genera preocupación sobre el impacto en las generaciones más jóvenes. Además, se espera que la legalización de salas de consumo en siete Estados y de las tiendas de marihuana para venta al paso contribuya al aumento de los casos de intoxicación por marihuana en la conducción.

En respuesta a estos inquietantes hallazgos, Drug Free America Foundation, Inc. ha lanzado una campaña publicitaria integral para crear conciencia sobre los peligros de conducir bajo los efectos de la marihuana. Se está promocionando un video de larga duración que detalla estos peligros, junto con tres videos de 15 segundos, a través de una campaña de marketing digital multiplataforma en mercados de medios específicos en todo Estados Unidos. El objetivo es educar a los tomadores de decisiones y a los automovilistas sobre la urgente necesidad de tomar medidas para abordar los riesgos asociados con la conducción bajo los efectos de la marihuana.

Mientras la nación lidia con las consecuencias de las políticas permisivas sobre la marihuana, es crucial reconocer el alarmante aumento de la conducción bajo los efectos de la marihuana y su impacto de gran alcance en la seguridad pública. Los hallazgos del estudio sirven como una llamada de atención, instando a los formuladores de políticas, las agencias policiales y al público a colaborar para abordar los riesgos asociados con el consumo de marihuana mientras se conducen vehículos. El camino que tenemos por delante exige un esfuerzo concertado para aumentar la conciencia, aplicar medidas efectivas y priorizar la seguridad de todos los usuarios de la vía. La acción inmediata es esencial para frenar los crecientes peligros de conducir bajo los efectos de la marihuana y salvaguardar el bienestar de las comunidades en todo el país.

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25 ene 2024

Presentan dos declaraciones internacionales sobre prevención y recuperación


En estos últimos días han tomado estado público dos declaraciones vinculadas con el ámbito de la recuperación y de la prevención de adicciones. Se trata de The Global Position Paper on Recovery (GPPR) y de la Declaration of Oviedo, the 2024 Global Initiative on Drug Use Prevention.  

Ambos instrumentos son el resultado de un esfuerzo de colaboración sin precedentes por parte de investigadores, organizaciones de la sociedad civil, instituciones y personas involucradas en la problemática.

En el caso del GPPR, los objetivos compartidos fueron contribuir al desarrollo de un enfoque unificado y una posición global sobre la recuperación de las adicciones, crear conciencia sobre la importancia de invertir en organizaciones y sistemas de recuperación y comprometerse a trabajar juntos para crear una plataforma internacional para prácticas y políticas compartidas de recuperación de adicciones. El lanzamiento oficial del documento está previsto durante la reunión de la Comisión de Estupefacientes de la ONU en Viena, en marzo de este año.

Por su parte, la Declaración de Oviedo contó con la la participación de más de 150 expertos de todo el mundo, presenta diez propuestas para ampliar la prevención eficaz y basada en evidencia en la vanguardia de las políticas de drogas. Esta iniciativa colectiva surge de una consulta de expertos internacionales organizada en Oviedo (España) en junio de 2023 por Proyecto Hombre.

A través de los links es posible adherir a ambos posicionamientos, ya sea de forma individual como institucional.


 


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16 ene 2024

¿La estigmatización como factor de protección?


Días atrás me compartieron un brillante artículo escrito por Keith Humphreys y Jonathan Caulkins, en el que se planteaba un enfoque bastante disruptivo y poco convencional: las campañas para desestigmatizar el consumo de drogas duras, como el fentanilo, representan un error profundo. 

En esa línea, las teorías de que el estigma contra el consumo de drogas es éticamente incorrecto y que, al mismo tiempo, empeoran las respuestas de los sistemas públicos de salud, ganan terreno entre los adeptos a la reducción de daños y los consumos no problemáticos. Son los mismos que sostienen que ningún cambio en las políticas públicas tiene verdadera capacidad para impactar sobre las prevalencias del consumo de drogas, y que ningún gobierno debería intentar reducir el uso de sustancias, incluso si pudieran hacerlo, ya que se trata de decisiones individuales y privadas.

Para Humphreys y Caulkins, los seres humanos somos sumamente vulnerables, en especial aquellas vidas traumatizadas y duras. Por eso es necesaria la empatía ante las personas afectadas por una adicción, y la necesidad moral de encontrar ayuda. Pero la destigmatización es un enfoque profundamente equivocado. La desaprobación cultural del comportamiento dañino, de ciertas conductas socialmente disvaliosas, como por ejemplo el fumar en espacios compartidos, puede ser una fuerza potente para proteger la salud y la seguridad pública. La mayoría de las estrategias de reducción de daños son mucho menos poderosas y, como respuesta primaria a la crisis de las drogas que se vive en los Estados Unidos, incluso son inadecuadas: las tasas de adicción y mortalidad siguen siendo terriblemente altas en áreas que han evitado abordar el consumo de drogas y simplemente se han centrado en reducir riesgos y administrar el uso de sustancias.

Vaya un ejemplo. La provincia canadiense de Columbia Británica ha transformado a la reducción de daños en la pieza central de su estrategia de respuesta a las drogas. Despenalización, atención médica universal y amplia gama de servicios de salud a usuarios de sustancias (heroína suministrada en clínicas y distribución legal de opioides). No obstante, su tasa de muertes por sobredosis es casi idéntica a la de Carolina del Sur, que mantiene el "viejo paradigma" del castigo penal disuasorio, y proporciona poco en materia de servicios de reducción de daños. Que enfoques tan radicalmente diferentes produzcan el mismo resultado sugiere tener cierta cautela al momento de plantear el potencial de la reducción del daño como la panacea.

Otro dato no menor, que a menudo se olvida, es que por definición, la reducción de daños sólo ayuda a personas que ya consumen drogas. El objetivo, en primer lugar, debe ser disuadir a la gente de utilizarlas. Desestigmatizar el consumo de drogas hace lo contrario. Los tabúes existen, en parte, porque son eficaces como forma de impulsar cambios de comportamiento. El tabaquismo es el mejor ejemplo que se nos puede ocurrir de cómo la cultura puede modelar conductas de forma positiva.

Si sumamos otra variable al debate, la hipótesis se fortalece. ¿Qué sucede con los enfoques y brechas de género? En Suecia, las tasas de tabaquismo entre las mujeres igualan o superan las de los hombres. En cambio en China, las tasas para los hombres son 25 veces más altas que para las mujeres. Esto nada tiene que ver con diferencias biológicas entre mujeres suecas y chinas, sino con el poder de la aprobación y/o desaprobación social. Lo que algunas mujeres consideran una victoria en general en términos de igualdad de derechos, en el campo del consumo de drogas es toda una derrota. No existe celebración alguna en que exista paridad estadística en el consumo entre hombres y mujeres (especialmente en población adolescente), cuando sabemos que biológicamente (no culturalmente) el daño en el organismo femenino es mucho mayor. 

Parece duro plantear que la estigmatización puede constituir un factor de protección, en especial cuando la agenda internacional propicia el concepto de "reducir el estigma y la discriminación hacia las personas con adicciones". Pero no puedo más que adherir a esta idea de cómo las normas comunitarias (que son mojones de comportamiento no escritos) actúan como barreras, como diques de contención, ante la normalización del uso de sustancias. 

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