"Es muy difícil evaluar la efectividad de las políticas públicas de prevención este año"

NOTICIAS & PROTAGONISTAS Les dejo la nota de esta mañana en la 99.9 Mar del Plata en la que conversamos sobre el uso de sustancias durante la cuarentena, y cómo la flexibilización del aislamiento obligatorio repercutirá en este fenómeno.

El abordaje periodístico de las drogas, las adicciones y los consumos problemáticos

En el 2014 tuve la posibilidad de participar en un panel debate sobre el rol del periodismo al momento de informar sobre el problema de las drogas. Recuerdo que compartí ese espacio organizado por el gobierno de la provincia de Salta  con un destacado periodista del diario La Nación, muy entendido en el abordaje de la temática. 

Durante mi ponencia reflexioné que el tratamiento periodístico de ciertos temas socialmente complejos como el que ese día nos convocaba a debatir, amerita la búsqueda de consensos entre los actores partes del proceso comunicacional, y que todos deberían establecer claramente las responsabilidades que comparten al transmitir ciertas informaciones que pueden ser extremadamente costosas para la sociedad sino se las difunde desde una premisa de compromiso social. 

Sostuve también, como lo vengo advirtiendo hace tiempo, que debido a los procesos actuales de selección informativa en relación a los parámetros con los que tradicionalmente se medía el concepto de noticiabilidad de ciertos acontecimientos, la información en sí misma ha comenzado a perder su carácter de bien público para ser usada como una mercancía. Esto determina que las noticias que agregan valor social se encuentren en proceso de extinción, que el modelo mediático existente en gran parte del mundo es incompatible con el desempeño socialmente responsable del periodismo, y que la única ética periodística posible, como dijera alguna vez un importante directivo del diario La Nación, es la de ganar dinero. 

Conversatorio sobre el abordaje periodístico de las drogas, adicciones y consumos problemáticos

 Debido a la complejidad del fenómeno y las importantes repercusiones humanas, económicas y sociales que produce, información y responsabilidad son cuestiones compatibles que se tornan necesarias al tratar temas relacionados con el problema de las drogas. Invitado por la Municipalidad de Puerto Madryn, desarrollé una charla virtual en la que profundizamos en los imaginarios sociales que se van modelando a partir de la construcción periodística de ciertos fenómenos, la hechura de las políticas públicas y el rol preventor que pueden desempeñar los periodistas y comunicadores al momento de comunicar sobre esta problemática. 

El sabor del encuentro es la victoria de Quilmes

Las elecciones que hacemos al comunicar condicionan la forma en la que la sociedad termina comprendiendo determinados fenómenos complejos. Que el símbolo más emblemático del encuentro entre jóvenes sea una cerveza y no un mate tiene que ver con toda una construcción en nuestro imaginario. Es la rotunda victoria de Quilmes, que supo arraigar a fuerza de repetición durante décadas un slogan que nadie discute porque está incorporado en el acervo popular. Al mismo tiempo, es una nueva capitulación del Estado y de las políticas públicas en el campo de la prevención del consumo de #alcohol entre adolescentes, una nueva cesión de terreno, otra concesión más a la banalización de ciertas conductas. Es seguir desplazando los límites de lo debido e indebido, es reafirmar la idea de una sociedad abandónica en la que los adolescentes cada vez están más solos para cuidarse entre ellos.

En el campo del uso y abuso de sustancias, especialmente en lo que respecta al alcohol, algunos desean hacernos creer que no todos los consumos deben problematizarse y que debe quedar una franja de tolerancia en la cual el Estado debe autoexcluirse de intervenir. Son los mismos que nos plantean que la ingesta de bebidas alcohólicas entre adolescentes es algo inevitable, o que se trata de una conducta que debe ser comprendida en el marco de sus derechos, incluso tamizada bajo el paraguas de la igualdad de género. Los adalides de la naturalización del consumo de alcohol, que militan su relativismo progresista desde diversos espacios institucionales (incluso los educativos), pretenden imponernos la torcida idea de que todo está perdido, que no hay lugar para epopeyas, y que debemos limitarnos a asumir un rol contemplativo.

Decía Galeano que “la utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Entonces, ¿para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar”. En este complejo escenario que les describo, los utópicos (así nos califican) seguimos apostando por torcer este rumbo, cambiar todo un sistema de creencias profundamente instalado y devolverle el sentido perdido a las cosas. Creo que de eso se trata la educación y la prevención (también la esperanza).